Loor a la capacidad de los Pumas; cierto temor a la eliminación; la rivalidad argentino-irlandesa de los últimos años en el rugby; el recuerdo de los partidos entre sí en los dos mundiales más recientes, y críticas a su entrenador emergen en un vistazo a los medios del país verde en las vísperas del choque decisivo del Grupo D de Francia 2007.
“Irlanda debe hacer frente no sólo a la excelencia técnica y a las habilidades de organización de la Argentina, factores cruciales que han enviado muy alto a los Pumas en el torneo, sino también a su pasión y su orgullo: amor por los valores tradicionales de este juego”, elogia a los Pumas el sitio independent.ie. “Están jugando con una sonrisa; están aquí para disfrutar, para tener cierta diversión. Son abiertos y amistosos”, agrega, respecto de los adversarios de pasado mañana. Y puntualiza sobre Agustín Pichot: “Es el capitán, el talismán, la guía y el mentor. Uno de los últimos grandes románticos de este deporte”.
Las ponderaciones de ese portal de Internet llegan a considerar algo justo una eventual inclusión de la UAR en el torneo Seis Naciones o el Tres Naciones. “Pase lo que pase el domingo con Irlanda en París, la Argentina ya hizo lo suficiente en este campeonato como para avergonzar al rugby mundial”, critica independent.ie la imposibilidad de los Pumas de jugar esos certámenes. Y por último, el sitio recurre al capitán de Georgia, Ilia Zedginidze, para comparar a los protagonistas del crucial encuentro en el Parque de los Príncipes. Zedginidze piensa que los Pumas darán el knock-out a Irlanda, que Juan Hernández es mejor apertura que Ronan O Gara, que los forwards albicelestes son mejores que los verdes y que la Argentina tiene más líderes, como Pichot.
Por su parte, The Irish Times , en una nota titulada “Venganza servida muy caliente”, expresa que “en este rendez-vous esperado desde hace mucho, los argentinos quieren desahuciar a Irlanda más que cualquier otro equipo. Tienen el olorcillo de la venganza en la nariz”, aludiendo al partido de Australia 2003 en que los europeos eliminaron a los americanos, tras acusaciones de éstos de juego sucio. “Entonces, el round 9 este domingo [por los ocho enfrentamientos desde 1999]. Parece que siempre será así entre estos dos”, concluye el diario.
The Irish Post , en tanto, critica al entrenador nacional Eddie O Sullivan y trata de “milagro” una virtual clasificación de su seleccionado. “Salvo un milagro contra la Argentina, Irlanda estará en el primer avión de regreso en la mañana del lunes”, teme. Y adolece de pesimismo: “Parece que el más grande equipo irlandés de rugby de todos los tiempos ahora se convertirá en la gran decepción del deporte irlandés”.
30 fueron, al menos, las infracciones irlandesas que la Argentina registró en el video del choque de Australia 2003, cuando Pichot acusó a los oponentes de juego “antideportivo”; “un reclamo casi ridículo”, criticó The Irish Times.
La Nación
September 28th, 2007
ENGHIEN-LES-BAINS, Francia (De nuestros enviados especiales).- Resulta curioso que sea justo Ignacio Fernández Lobbe el emisor del mensaje más impávido sobre el enfrentamiento con Irlanda. “No los tengo atragantados. Es necesario ganar para clasificarse y eliminarlos, pero nada más”, dice con naturalidad. El es uno de los seis jugadores del actual plantel que estuvieron en los cruces mundialistas de 1999 y 2003, y quien conoce más que nadie los detalles de la áspera rivalidad que se ha formado entre un seleccionado y otro. Sin embargo, y ante una hipotética victoria argentina el domingo próximo, Nacho admite que nada hubo más especial que vencer a Francia.
“El de Irlanda es el partido más esperado porque si ganamos vamos a clasificarnos; será un paso más de los que venimos dando. Pero a mí me tentaba más ganarle a Francia en su casa y en el partido inaugural”, dice el segunda línea del Sale inglés, de 32 años y una década como Puma. Y agrega: “Si tienen que ir a Cardiff van a tener que mover todo y las cosas cambiarán bastante. No sé cuántos hinchas van a ir allá, pero estoy seguro de que va a haber más galeses que otra cosa. Seguro que habrá un déficit porque ellos pensaban que iban a jugar en Saint-Denis”.
Su entrega y su sacrificio siempre estuvieron al servicio del equipo, tanto como sus bromas y esa sonrisa permanente. Contagiar entusiasmo y predicar con el ejemplo son dos de sus máximas virtudes. Es una de las voces de mando que tiene el conjunto, uno de los históricos, que el domingo próximo, con Agustín Pichot y Mario Ledesma, alcanzará el récord de presencias en mundiales de Lisandro Arbizu, de 11 actuaciones.
-¿Qué diferencias existen entre los equipos de Irlanda de 1999 y 2003 y el de ahora?
-Creo que este plantel de Irlanda es el mejor de los últimos años, de un nivel más alto que los de los anteriores. El partido de Australia 2003 nos dejó un sabor amargo porque en el primer tiempo debimos sacar más diferencias y terminamos perdiendo por pequeños detalles. En 1999 ellos eran favoritos y nosotros fuimos de punto, y ganamos con mucho corazón y muy buen rugby. Ahora ellos vienen un poco golpeados y el juego no se les está dando, pero el domingo vamos a encontrarnos con la mejor versión de Irlanda, muy parecida a la que se vio en el Seis Naciones.
-¿Por qué pueden ganarle?
-Hicimos un muy buen trabajo en los últimos meses, sabiendo la dificultad de la zona que nos había tocado. Llegamos con mucha confianza y con el envión de haber ganado el partido inaugural. Pero será una batalla muy chiva el domingo porque ellos se jugarán a todo o nada. Necesitan desesperadamente los cuatro tries y van a querer jugar desde todos lados.
-¿Qué diferencias sentís respecto de los enfrentamientos de 1999 y 2003?
-Por lo pronto, en 1999 era muy joven. Estábamos recién empezando, yo era suplente [de Pedro Sporleder] y se me dio la posibilidad de jugar, y de ahí en más quedé como titular. Me sentía muy bien y con muchas ganas. Nos daban todos con las valijas hechas y nos quedamos. El de 2003 fue un partido raro para mí, porque jugué en el debut y después no lo hice hasta ese día, por lo que me sentí falto de ritmo. Y ahora estoy con muchas ganas, con la confianza que me dio jugar 65 minutos contra Namibia después del primer encuentro, que me había dejado knock out. Estoy entusiasmado en lograr el objetivo en el que venimos pensando hace bastante.
-En el discurso previo decían que tenían que explotar en el Mundial. ¿Ya lo hicieron?
-Venimos mostrando chispazos. Esperemos que esta aventura siga y nos afiancemos el domingo. Siempre se puede mejorar. Los puntos altos son la fortaleza mental, la defensa, tener más cuidado de la pelota y no cometer tantos errores en la obtención. El espíritu del grupo está muy arriba y cuando se está bien de la cabeza se pueden lograr cosas muy importantes. El equipo está más maduro y ordenado, y cuidamos la pelota como si fuera oro.
-¿Piensan en los cuartos de final?
-No. Esporádicamente charlamos de eso, pero pensamos en Irlanda. Sabemos que debemos ganar para terminar primeros, y es muy posible. A partir del triunfo sobre Francia esa posibilidad creció, y así evitaríamos a los All Blacks.
La NACIÓN
September 28th, 2007